Acudí a una cooperativa de facturación y ahora la Seguridad Social me pide casi 3.000 euros

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  • La Seguridad Social investiga y sanciona a personas que han usado estas empresas

  • Les acusa de incumplir sus obligaciones fiscales por no haber cotizado como autónomos

  • Trabajo inspecciona desde el pasado mes de noviembre a una de ellas, Factoo

  • La empresa dice que su actividad es legal y que sigue funcionando con normalidad

  • La “actividad ilícita” de Factoo tiene “finalidad defraudadora”, según un acta de inspección

Editado [17-08-2017]:  Se confirma el fraude, Factoo no es una cooperativa

Cuando a Andrés (nombre ficticio) le despidieron, pensó en hacerse autónomo. Tras ver su situación económica, y para no renunciar a cobrar la prestación de desempleo completamente, se asoció a una cooperativa de facturación. “Era una forma de reingresar en el mercado laboral sin arriesgarlo todo y, también, ahorrarme algo de dinero, la verdad. Además, todo el mundo me dijo que era legal, incluso un funcionario de la Seguridad Social”, asegura a RTVE.es. Estuvo nueve meses así, sin ningún problema. Ahora, un año y medio después, ha recibido un acta de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en la que le reclaman unos 3.000 euros por el tiempo que usó aquella cooperativa para facturar.

La Seguridad Social considera que Andrés tendría que haberse dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) durante ese tiempo. De hecho, la inspección de trabajo cree que usó esa cooperativa para incumplir con sus obligaciones fiscales. “Yo no lo hice por eludir impuestos. Podía haber cobrado en negro y no lo hice porque yo quería que todo fuera legal”, afirma este maquetador, que deja claro que de haber sabido que tenía que pagar la cuota de autónomos entonces no se habría dado de alta hasta no tener apalabrados clientes para iniciar su actividad.

Yo soy la engañada, no la tramposa“, asegura Iciar. El caso de esta periodista es similar. Tras quedarse sin empleo hace dos años, encontró trabajo en una federación deportiva, pero su sueldo no llegaba a los 500 euros y la cuota de autónomos era de 264,43 euros mensuales. No le salían las cuentas. “Tras investigar, llego hasta Factoo y ellos me dicen que no hay problema“, afirma a RTVE.es. Iciar asegura que ella estaba “convencida” de que todo lo que estaba haciendo era legal. “Incluso quise darme de alta en el Impuesto de Actividades Económicas y un funcionario de la administración me recomendó que no lo hiciera porque no me compensaba”, asegura.

La relación de Iciar con Factoo duró desde abril de 2015 a abril de 2017. Facturaba de manera bimestral para ahorrarse un dinero extra. La Inspección de Trabajo y Seguridad Social considera que durante al menos cinco de esos 24 meses fue una trabajadora por cuenta propia, por lo que le ha dado de alta como autónoma ese tiempo y le reclama 1.300 euros: la cuota que tenía que haber hecho efectiva cada mes más un 20% de recargo.

Factoo: la inspección no cree que sea una cooperativa

RTVE.es ha tenido acceso a varias de esas actas de liquidación de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social –con membrete de la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social- (vea parte del documento en .PDFy a una resolución de la Tesorería General de la Seguridad Social enviadas a diferentes contribuyentes, antiguos “socios trabajadores” de Factoo, una de las Cooperativas de Trabajo Asociado más conocidas del país.

Considera la inspección que en realidad eran autónomos y que no cotizaron como tales porque interpusieron “en la relación con sus clientes, a efectos de facturación, a FIDELIS FACTU, SOCIEDAD. COOPERATIVA [es decir, Factoo]”. Además, para la inspección, Factoo es una “empresa instrumental, cuya actividad ilícita -desde la vertiente de la relación jurídica de Seguridad Social- se concreta en la simulación de relaciones de trabajo dependiente (bajo la forma de socios-trabajadores) con la finalidad de tramitar periodos de alta en el Régimen General de la Seguridad Social de trabajadores que, en realidad, son trabajadores por cuenta propia, posibilitando así el incumplimiento por parte de estos ‘socios trabajadores’ de las obligaciones de alta y cotización al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA)”.

El funcionamiento de Factoo, según el mismo documento, es el siguiente. Los profesionales por cuenta propia hacen un trabajo y se ponen en contacto con Factoo para que sea esta cooperativa la que emita la factura por ese desempeño. Para ello, Factoo le pide que firme un contrato de adhesión o documento de asociación -con el que “se materializa la simulación de la incorporación del profesional como ‘socio trabajador'”- y que pague una cuota de ingreso. Una vez hecho esto, Factoo da de alta en el Régimen General de la Seguridad Social “durante unos días” al trabajador, emite la factura al cliente y, posteriormente, una liquidación al profesional en la que se les descuenta “el pago del gasto de Seguridad Social y otras cantidades por su tramitación”.

Es decir, que según el acta, los trabajadores -que “tienen la necesidad de emitir factura a sus clientes y cumplir las obligaciones fiscales”- persiguen no hacer frente a estas últimas. Y aquí entra en juego Factoo, “una falsa cooperativa” -siempre según el escrito- que es “el instrumento puesto al servicio de este incumplimiento” y que se ofrece en una “agresiva” campaña publicitaria “en la que el mensaje siempre es Factura sin ser autónomo.

En realidad, el asociado es un cliente de Factoo, siendo el servicio prestado por esta empresa la facturación interpuesta y, con ello, utilizada instrumentalmente para evitar el cumplimiento de obligaciones fiscales y de alta y cotización al RETA de estos trabajadores”, se señala en las actas de liquidación, que dejan claro que el alta en el Régimen General de los socios es “indebida”. Esta praxis, para inspección de trabajo, “además de su finalidad defraudadora” es “contraria a la regulación legal y a la función social prevista para las Cooperativas de Trabajo Asociado”, que es como se presenta Factoo, y que está recogida en el artículo 80 de la Ley 27/99.

El documento asegura que Factoo en realidad no es una cooperativa, es “una asesoría/gestoría que se dedica a facturar y cobrar en nombre de sus clientes, a los que denomina asociados (…) El negocio consiste en eso, crear una ficción de cooperativa”.

Mientras, en la resolución de la Tesorería General de la Seguridad Social a la que ha tenido acceso RTVE.es, un documento de dos folios, se comunica que se da de alta al trabajador en el RETA y se señala que el trabajador “ha venido realizando (…) una actividad por cuenta propia a título lucrativo de forma habitual, personal y directa sin haber causado alta ni cotizado en el RETA al encontrarse de alta en la empresa FIDELIS FACTU, SDAD COOP, de la que se ha instado la descalificación de cooperativa, por lo que las personas que figuran como socios cooperativistas y con períodos de alta por cuenta ajena en la citada empresa son en realidad trabajadores por cuenta propia (…)”.

Factoo: “La actividad es legal y se funciona con normalidad”

“La actividad es legal y en estos momentos se funciona con normalidad”, asegura Eugenio Martín, de Arquetipo, la agencia de comunicación de Factoo, a RTVE.es. “Si Factoo lo hubiera hecho mal, ya la habrían cerrado”, afirma antes de reconocer que a Factoo se la está inspeccionando por parte de Trabajo desde el pasado mes de noviembre. “Pero hasta el momento no ha habido ningún acta“, subraya Martín, “y se funciona con normalidad“, insiste una y otra vez.

Prueba de ello, aseguran desde la agencia de comunicación, es que “no se ha cortado ni una línea de cotización de las casi 17.000 personas que actualmente está operando en estos momentos”. Martín asegura que día a día crece el número de socios de la cooperativa quienes, afirma, están satisfechos.

Si hay alguna cosa que subsanar, que nos lo digan y se subsanará“, dicen aún así desde Factoo. Y ponen como ejemplo el hecho de que desde hace, aproximadamente, dos semanas se ha retirado de la campaña publicitaria el eslogan Factura sin ser autónomo para no malinterpretarlo y porque podía provocar una confusión.

La cooperativa conoce que hay casos de asociados que están siendo sancionados -como son los citados anteriormente-, pero no sabe cuántos de sus socios o exsocios están siendo inspeccionados en estos momentos o lo han sido en el pasado. La única cifra que manejan son los expedientes que están defendiendo ellos ahora, “unos 22 o 23”.

En este sentido, por una parte ponen a disposición de todos ellos sus servicios jurídicos. Pero por otra parte advierten de que “hay gente que usa Factoo para fines ilícitos” y que, en estos casos, se les “está expulsando” de la cooperativa.

El problema de fondo, según Eugenio Martín, es la falta de regulación. “A la gente no le compensa pagar 280 euros de autónomos si le pagan 300 euros. Por eso se hacen de Factoo”, asegura antes de señalar que parte de esas operaciones, “el 80%”, sin la empresa, serían dinero negro.

Este es el motivo por el que la cooperativa pide un cambio legislativo: “No hay una tarifa de autónomo proporcional (a lo que cobres) como sí ocurre en Europa: aquí es fija y eso no es de recibo”.

Los afectados empiezan a organizarse

Desde Factoo aseguran que no solo se les está inspeccionando a ellos “sino a todas las cooperativas de trabajo asociado”. Fuentes del Ministerio de Empleo y Seguridad Social han confirmado a RTVE.es que hay una investigación sobre las cotizaciones que se puedan hacer de forma incorrecta, pero que no existe una campaña específica sobre las cooperativas. Más allá de eso, desde el Ministerio declinan hablar de casos concretos.

Los socios o exsocios de Factoo que están recibiendo las sanciones no entienden la situación. “¿Por qué este acta nos la dan a nosotros? Y si lo que pone ahí es así, ¿por qué sigue abierta Factoo y dónde está el juicio contra ellos?”, afirma Fernando (nombre ficticio) a RTVE.es. “Sin embargo sí que hay un proceso abierto contra nosotros”, subraya. En su caso, el importe a pagar a la Seguridad Social es de casi 6.000 euros.

Mientras, la única esperanza es llegar a juicio. Por eso ha impulsado la creación de una Plataforma de Afectados por las Cooperativas en la que, por ahora, solo comparten lo que les está pasando. El fin último de Fernando es cambiar la ley de autónomos “para que las cotizaciones sean progresivas, para que la gente cotice por lo que cobra, que no sea siempre lo mismo”.

Iciar, por su parte, va a recurrir su sanción por lo Contencioso-Administrativo. Y Andrés se prepara para pagar la sanción, que piensa recurrir. También estudia emprender acciones legales. Pero mientras teme que le lleguen nuevas inspecciones de la Administración derivadas de la efectuada por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

Fuente: RTVE.es

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Tras diez años de teletrabajo, esto puedo decir sobre los mitos y realidad de trabajar desde casa

“¿Trabajas desde casa? ¿Pero eso se puede hacer? ¿Y te pasas en pijama todo el día? Qué genial, así no tienes que madrugar y puedes hacer lo que te dé la gana”. Si alguno teletrabajáis o sois freelance, es probable que hayáis escuchado esas frases más de una vez cuando explicáis a qué os dedicáis. El teletrabajo en España es todavía un concepto un poco exótico, y aunque cada vez se va extendiendo más, perviven aún bastantes mitos erróneos e ideas preconcebidas que no siempre se ajustan a la realidad.

En España, según datos del Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo, un 6,6% de la población ocupada en 2015 trabajaba desde casa, ya fuera ocasional o diariamente, y esos datos habían caído con respecto al máximo alcanzado en 2013, de un 7,5%. Nosotros hemos querido conocer cómo es la experiencia de esas personas que practican el teletrabajo, y hasta qué punto estamos equivocados sobre lo que significa trabajar desde casa.

De qué hablamos al hablar de teletrabajo

En 2012, el proyecto Teledislab de la Fundación ONCE y la Fundación Universia, que buscaba fomentar la integración laboral de personas con discapacidad a través de las tecnologías de la información y la comunicación, elaboró un Libro Blanco del Teletrabajo que apuntaba cuál es el marco legal en España para ejercerlo (Real Decreto Ley 3/2012, que modifica el artículo 13 del Estatuto de los Trabajadores) y qué se entendía por teletrabajo.

El Acuerdo Marco Europeo sobre este asunto lo describe como un tipo de prestación, que utiliza las tecnologías de la información y la comunicación on line con el empleador y/o el cliente, y se realiza desde lugares remotos o alejados de la empresa u organización, con la que se tiene vínculos contractuales. Es una opción que busca una mejor conciliación de la vida laboral y familiar y que fomenta que el trabajador cumpla unos objetivos, ¿pero cómo es la realidad del trabajo desde casa?

Las ideas preconcebidas más comunes

“Seguro que desde casa trabajas menos”

“Creo que la gente tiene dos ideas preconcebidas principales. Una, desde casa no se trabaja. Mucha gente dice “qué bien, si no está mirando el jefe, no trabajarás mucho”, se explica Iván López, desarrollador informático, que trabaja desde España para una empresa con sede en Estados Unidos. También Inma Bermejo, diseñadora gráfica, coincide en que es uno de los mitos más habituales:

“En general, parece que la gente piensa que es menos trabajo si estás en casa. A algunos les cuesta entender que puedes estar estresado o tener un día muy malo si trabajas a distancia. También es frecuente que asuman que estás disponible durante tu horario de trabajo para “hacer alguna cosa” en casa o ir al banco, y similares. Pero eso no es teletrabajo, es multitarea, u horarios flexibles”.

Todos los entrevistados para este reportaje coinciden en que uno de los grandes peligros del teletrabajo es que nunca terminen de trabajar. Maria Santonja trabaja en la formación online y cuenta que “siempre digo que, desde que curro por mi cuenta, no siento que existan los lunes. Ahora bien, tampoco los viernes. Yo trabajo todos los días aunque sea en finde, y si tengo que parar un martes, paro”. Iván reconoce que, entre los aspectos negativos del teletrabajo, está que “requiere mucha más disciplina y autocontrol. Estás muy cerca de la cocina, por lo que es muy fácil dar paseos de vez en cuando a picar algo. También es fácil perder la noción del tiempo y darte cuenta, a las 21 de la noche, que hacía unas cuantas horas que deberías haber dejado de trabajar”.

Ese riesgo se amplía si ocurre lo que comenta Valentina Morillo, que se dedica a la comunicación digital: “cada cliente piensa que solo trabajas para él/ella, y como te llaman al móvil, lo hacen a cualquier hora y te fastidian todos los horarios y plannings“. Que puedas acabar trabajando todo el día entronca con otro mito del teletrabajo que es, al mismo tiempo, uno de los primeros puntos que quienes se dedican a él tienen que gestionar: tener una rutina.

“No tienes que madrugar, qué bien”

En un artículo sobre teletrabajo publicado en El economista, Arancha de las Heras, directora general del Centro de Estudios Financieros, explicaba que “aunque teletrabajar nos remita instantáneamente a un ideal de flexibilidad absoluta en el que cada empleado hace y deshace a su antojo, lo cierto es que para que sea efectivo el teletrabajo dista mucho de ser así. Y es que no se puede pasar de trabajar en una oficina a hacerlo en el propio domicilio sin adoptar algunas medidas”.

Entre ellas figura marcarse una rutina, un horario de trabajo. Inma, por ejemplo, tiene su día perfectamente organizado. “Sí tengo un horario fijo que trato de respetar al máximo. Dos tipos de horario en realidad, uno de mañana y tarde, y otro sólo de mañana. Los combino según me conviene cada semana”, explica, y pasa a detallar que “me levanto a las 6.50, desayuno y me visto como si fuera a salir. Excepto las zapatillas de casa, que me las permito. Empiezo a trabajar a las 7:30 e intento no comunicarme con la oficina hasta las 10 o 10:30, ya que ésas son mis horas más productivas. A partir de esa hora, hago un breve descanso y suelo poner las reuniones”.

En el teletrabajo, es importante tener unos horarios de trabajo definidos y una rutina

Esas reuniones son virtuales, a través de Hangouts o de Slack, una herramienta de mensajería instantánea que se utiliza en lugar del e-mail. “Puedo seguir trabajando hasta las 14:30 y terminar, o bien cortar a las 12:30 para ir al gimnasio, hacer la comida y demás, y volver a trabajar de 16:30 a 18.30. En este último tramo intento de nuevo no tener comunicación para centrarme en tareas que necesitan más foco”, continúa explicando. Su jornada se cierra con un pequeño diario en el que resume lo más relevante y organiza las tareas del día siguiente.

Iván, por su parte, señala que “intento hacer siempre el mismo horario fijo y que sea siempre dentro mi zona horaria. En la actualidad estoy trabajando para un cliente que está en Nueva York, así que estamos a seis horas de diferencia, por lo que a veces debo tener cierta flexibilidad para hacer una reunión cuando es un poco tarde en España”. Esa flexibilidad que permite el teletrabajo también está presente en la planificación del día de Valentina:

“Tengo un horario de 8 a 15, de lunes a viernes siempre. Cuando tengo trabajo extra, trabajo dos horas por la tarde, pero me gusta, ya que puedo, hacerlo intensivo. Y, ya que puedo gestionarlo, si necesito mañanas libres, trabajo varias tardes. De todas formas, ya que estoy en casa, siempre suelo volver al ordenador fuera de “mi horario” y también suelo adelantar cosas los sábados por la mañana”.

“¿A que trabajas en pijama?”

Asociadas a todas estas ideas de que si trabajas en casa tienes tiempo para hacer otras cosas, o “das el callo” menos o puedes dormir todo lo que quieras, está la clásica pregunta de “¿trabajas en pijama?”. “La realidad es que no, al menos yo no lo hago. Yo por las mañana me cambio y trabajo con ropa cómoda, pero nunca en pijama”, responde Iván.

Sin embargo, Valentina reconoce que sí lo hace, aunque tiene truco: “me levanto y me ducho, pero me pongo otro pijama”, dice entre risas.

Lo mejor y lo peor del teletrabajo

Para quienes cambian ir todos los días a la oficina por trabajar desde casa, o en remoto, es una opción que tiene tanto sus ventajas como sus inconvenientes. Primero, a no ser que seas freelance, la empresa tiene que ofrecerte esa posibilidad y, en España, sólo un 16,2% de las empresas tenían, en 2012, empleados que realizaban, al menos, media jornada semanal en remoto. Ese mismo año, en la Unión Europea, un 56% de compañías con diez o más empleados daban esa opción.

Para los teletrabajadores, hay algunas claras ventajas. Iván apunta que, aunque esto difere según las personas, para él ha sido vital para su conciliación con su vida familiar: “ahora mis hijas no tienen que madrugar para ir al horario ampliado del colegio como pasaba antes. Ahora van a las 9 a la fila junto con sus amigas. También tengo la libertad de que, si un día no tienen clase o están malas, se pueden quedar en casa y yo las puedo cuidar y seguir trabajando”.

Iván añade que “otra ventaja es que, realmente, no tengo que trabajar desde casa. Lo único que necesito es una conexión a internet, por lo que si en algún momento necesito estar en otro sitio, puedo seguir trabajando sin ningún problema. Hay gente que lleva esto al extremo y va trabajando distintas temporadas en otros países”. Inma valora también las condiciones en las que trabaja y la calidad de vida que pueden darle:

“Para mí, lo mejor es el silencio. Y poder evitar interrupciones cuando lo necesitas. Y la posibilidad de elegir tu horario, dentro de unos límites razonables, para conciliar con la vida personal (…). Poder vivir donde quieras, trabajando para empresas de primer nivel, es lo mejor del teletrabajo en sí. Y diariamente ahorras mucho tiempo y dinero en desplazamientos”.

Las ventajas, sin embargo, pueden ser también riesgos encubiertos. “Mola porque no tengo horarios y tengo mucho tiempo libre”, apunta Valentina, que añade que “si bien es cierto que puedo gestionar mi tiempo, al final, siento que trabajo más horas que si fuera un horario fijo por cuenta ajena, porque también tienes la absurda culpabilidad de que siempre podrías estar adelantando algo, y a veces no desconectas”.

Estar fuera de la oficina, aunque los trabajadores se conecten a través de diversas herramientas, puede provocar también cierta sensación de aislamiento, que es algo que señala Inma: “lo peor es la falta de contacto con compañeros para “lo irrelevante”, la pausa del café. Estando a distancia, programas una reunión para un tema de trabajo concreto, pero no se estila tanto hacer un ‘café virtual'”.

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En ese aspecto, tanto la empresa como el trabajador tienen que poner de su parte para mantenerse en contacto. Y a éste, además, le vendrá bien un cambio de aires aprovechando la flexibilidad del teletrabajo. Iván señala que una buena manera de hacerlo es “salir de casa de vez en cuando. En mi caso, todos los meses asisto al menos a un meetup y también voy a trabajar al menos un día desde la oficina de mi anterior empresa. Me permite seguir en contacto con mis ex-compañeros (con los que guardo una excelente relación) y no estar siempre trabajando desde las mismas cuatro paredes”.

Los teletrabajadores que han participado en este reportaje coinciden en que esta modalidad laboral permite a las empresas contratar a los mejores, estén donde estén y mejora la calidad de vida de los empleados incluso si reparten su semana entre días de trabajo en la oficina y en casa. ¿Por qué, entonces, en España cuesta tanto que se implante de una manera un poco más habitual?

En su artículo en El economista, Arancha de las Heras señala que “tal vez, uno de los factores que más dificulte la expansión del teletrabajo en España sea una mentalidad, heredada de tiempos pasados, que prima la presencia del trabajador en su puesto de trabajo. Para implantar el teletrabajo es necesaria una cultura en la que prime el trabajo por objetivos y la confianza en el trabajador”.

Fuente: Xataka

Ventajas e inconvenientes de crear una empresa familiar

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Tal y como se afirma en el artículo “Las 10 ventajas competitivas de las Pymes familiares” de Forbes México, las empresas familiares son un importante motor de las economías a escala mundial. De hecho, es la estructura empresarial más numerosa en todo el planeta. Según afirma la revista, un 90% de las empresas del mundo están bajo el control de una familia. Lógicamente, el éxito de este tipo de empresas se debe a que ofrecen numerosas ventajas, si bien es cierto que también esconden algunos inconvenientes.

Si tienes pensado  emprender un negocio familiar, será mejor que estés muy atento a lo que te contamos a continuación, ya que hoy vamos a hablarte de todos los beneficios y desventajas que tienen este tipo de empresas.

Ventajas

En el artículo de Forbes que te comentábamos antes, se explican las principales ventajas de las empresas familiares y nosotros queremos quedarnos con las más importantes. Así, destacan el hecho de que, al ser pequeñas, éstas pueden centrarse en un segmento de clientes más selecto y ofrecerles un trato personalizado. También hablan sobre su facilidad a la hora de ofrecer un marketing directo, atractivo y más económico. Por otro lado, es importante tener en cuenta la vinculación a la empresa que se genera en este tipo de negocios, ya que los miembros se esfuerzan tanto por el éxito económico como por el social y familiar.

Desde la revista también hablan sobre la rapidez en la toma de decisiones, ya que se elimina la burocracia; además de destacar la versatilidad de este tipo de empresas para reconvertir su especialidad dependiendo de las necesidades del cliente, de la temporada o del día a día. También es importante tener en cuenta la estabilidad en la dirección, que permite establecer una estrategia coherente basada en los valores y la visión del fundador. De hecho, en una empresa familiar es mucho más fácil aplicar la dirección por valores. Por supuesto, hay que destacar que la política de dividendos favorece al ahorro en los costes de capital al poder autofinanciarse.

Inconvenientes

Lógicamente, las empresas familiares también tienen algunas desventajas. Una de las principales es que no suele haber diversidad de pensamiento y, de hecho, la única verdad que suele existir es la del propietario. Por otro lado, es importante tener en cuenta que en muchos casos los integrantes de la familia son incompetentes y se desaprovecha el talento existente en el mercado laboral. En este sentido, también hay que destacar la falta de sucesores cualificados y competentes.

Uno de los principales inconvenientes de este tipo de empresas es que los conflictos familiares pueden acabar influyendo en el negocio y viceversa. Además, en muchos casos se observa poca tendencia a los cambios, lo que puede dificultar la introducción de nuevas tecnologías, la planificación de la sucesión, los sistemas organizativos… Por supuesto, en las empresas familiares también hay dificultades a la hora de atraer y mantener a directivos competentes y externos al negocio.

Fuente: EAE

Cómo es una empresa digital

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Cómo es una empresa digital

En un mundo tan digitalizado como el actual, no es de extrañar que cada vez haya más empresas digitales que se diferencian de las tradicionales en muchos aspectos. Eso sí, el factor más característico de los negocios digitales es que utilizan un sistema operativo digital que, para los menos entendidos en tecnología, es lo que hace funcionar un software en un hardware. Tal y como indica el artículo “La empresa digital tiene sistema operativo digital” de Titonet, “el hardware es la estructura”, mientras que el software es la cultura de la empresa”.

Diferenciar entre empresa digital y tradicional

Es importante diferenciar una empresa digital de una tradicional. Así, tal y como se explica en el artículo “Diferencias entre empresas digitales y tradicionales” de Emprende#OI, la primera no podría operar sin la existencia de Internet. Con esto queremos decir que, aunque muchos negocios actuales se apoyen en la red, también podrían funcionar sin conexión, mientras que otros muchos no. Algunos ejemplos de empresas digitales son Google, Facebook o Spotify.

La misión de las empresas digitales

Más allá de lo que te acabamos de comentar, son muchas las peculiaridades de las empresas digitales. Así, podemos decir que la misión de estos negocios es mejorar un sector determinado a través de productos y/o servicios que se proporcionan de forma eficiente gracias a la tecnología y a la colaboración.

La importancia de los datos

Por otro lado, es importante tener en cuenta que este tipo de empresas están centradas en los clientes, con los que pueden interactuar. En este sentido, es importante señalar que la experiencia relacional de un cliente con la compañía sirve a ésta última para capturar datos de su público objetivo a lo largo de todo el proceso de compra, datos que luego se analizan y sirven para mejorar ese proceso. Por eso, los productos de las empresas digitales suelen mutar y evolucionar, ya que están constantemente sometidos a las demandas de los clientes y se adaptan a lo que éstos piden.

Modelo de trabajo

Las empresas digitales también tienen una forma de trabajar diferente a la tradicional. Así, se caracterizan por trabajar en grupos pequeños y en ciclos rápidos. De esta manera, pueden ir corrigiendo dependiendo de los resultados, lo que supone que sus acciones sean mucho más rápidas. En cuanto a la organización, se caracterizan por la creación de equipos iguales, o lo que es lo mismo, células de trabajo independientes que se enlazan como una red. Gracias a este tipo de estructura, evitan la burocracia y son más ágiles. Además, se basan en la interacción y la colaboración entre los diferentes colaboradores. Por otra parte, hay que tener en cuenta que, aunque el conocimiento y la experiencia siguen siendo importantes, lo que más se busca en el equipo es la innovación.

Transparencia

Otro punto a destacar de las empresas digitales es que uno de sus principios es la transparencia, explicando su funcionamiento y los resultados. Manteniendo una transparencia total en sus comunicaciones incrementan la confianza en su comunidad.

Fuente: EAE

Kickstarter ha creado casi 30.000 puestos de trabajo desde el 2009

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Nada menos que siete años, ese el tiempo que ha pasado desde que se lanzara allá por el 2009 una web que iba a revolucionar y potenciar como nadie el crowdfunding. Hablamos obviamente de Kickstarter, y nada mejor para valorar su importancia que el estudio que se ha llevado a cabo recientemente la Universidad de Pensilvania. Según el mismo, desde su nacimiento la plataforma ha logrado la creación de cerca de 30.000 puestos de trabajo a tiempo completo.

Como decíamos, se establecía hace ya siete años como plataforma web de micromecenazgo para una gran diversidad de proyectos creativos. Una puerta que abría la posibilidad de que una buena idea sin financiación previa pudiera ver la luz a través de la captación de recursos monetarios del público en general, evitando así las vías tradicionales de inversión.

Ahora y pasado el tiempo, el estudio realizado desde la Universidad de Pensilvania muestra hasta qué punto ha cambiado la vida de muchas personas. En total y según muestra el estudio, Kickstarter ha creado hasta 283.000 puestos de trabajo temporales o a tiempo parcial, 29.600 puestos de trabajo a tiempo completo y 8.800 empresas nuevas, incluidas organizaciones sin ánimo de lucro.

Esto significa alrededor 5.300 millones de dólares generados por los creadores y cada una de las comunidades, o que por cada 1.000 proyectos iniciados en Kickstarter fueron contratados una media de 82 empleados a tiempo completo.

El estudio también señala que uno de los grandes logros conseguidos por los sitios decrowdfunding como Kickstarter ha sido frenar el modelo de “trabajar para darse a conocer”, en muchos casos un trabajo que nunca se veía compensado. Pebble, Oculus o la impresionante cifra alcanzada para el desarrollo del esperado Shenmue III son algunos ejemplos de los éxitos conseguidos en estos últimos años. Que así siga durante muchos más.

Fuente: EOL

Cerrar como un señor – Take Eat Easy

Esta mañana, repasando mis RSS me he encontrado con una historia bastante interesante sobre startups, emprendedores o como uno lo quiera llamar.

Una idea que funcionaba, que se quedó sin financiación y que al final los malos de la película fueron los propios emprendedores.

Os copio un trozo del post y el enlace para terminar leyendo el resto.

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El pasado martes 26 de julio, Take Eat Easy –una startup de reparto de comida a domicilio- anunció su cierre al no disponer de financiación suficiente para seguir sustentando sus operaciones.

Su CEO y fundador, Adrien Roose, publicó un artículo en el quedesgranaba su modelo de negocio y defendía la viabilidad del mismo, asegurando que el único problema de Take Eat Easy había sido no alcanzar la masa crítica suficiente para llegar a ser rentable. Estaba subido en un cohete y los malditos inversores le habían dejado sin combustible, a medio camino a la Luna.

Su hermana y cofundadora, Chloé Roose, escribió otro texto -mucho más emocional- en el que reconocía que le resultaba imposible encontrar palabras adecuadas para decir adiós. La típica historia sobre emprendedores jóvenes y valientes, que luchan por cambiar el sistema y son derrotados por enemigos muy superiores -sólo después de ser traicionados y abandonados en el campo de batalla- que tanto gusta a los medios… excepto por un pequeño detalle: Adrien y Chloé no contaron toda la verdad.

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