El comercio electrónico superó los 24.000 millones de euros de facturación en España en el 2016

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  • La venta de viajes supone más del 20% del volumen del gasto total
  • La mayor parte de las transacciones se hacen desde España con webs extranjeras

El comercio electrónico en España mantiene ritmos de crecimiento acelerado. La facturación total del comercio electrónico en España durante el año 2016 alcanzó los 24.185 millones de euros, el 20,8% más que en el 2015.
El último informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) publicado este viernes constata que en el cuarto trimestre las ventas de comercio electrónico aumentaron el 25,4% interanual, hasta alcanzar los 6.656 millones de euros en la recta final del año. La transformación del universo comercial es un hecho y los miedos que atenazaban las decisiones de compra, básicamente la seguridad de las transacciones, parecen haberse roto. En las agencias ‘on line’ y las compañías aéreas los españoles compran paquetes turísticos sin complejos. La intermediación física no es imprescindible. No es de extrañar que sea el sector turístico el motor indudable del comercio electrónico en España.

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En el cuarto trimestre, los sectores de actividad con mayores ingresos fueron las agencias de viajes y operadores turísticos, con el 10,7% de la facturación total; el transporte aéreo, con el 9,3%, y las prendas de vestir, en tercer lugar, con el 7,2%. Solo en el cuarto trimestre del 2016 se registraron más de 117 millones de transacciones, el 35,7% más. El marketing directo y los discos, libros, periódicos y papelería lideran el ránking por compraventas (8,1% y 6,4%, respectivamente).

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SALDO NETO EXTERIOR

El saldo neto exterior -la diferencia entre lo que se compra desde el extranjero a sitios webs españoles y lo que se compra desde España al extranjero- arrojó en el 2016 un déficit de 2.241,2 millones de euros en el cuarto trimestre del año. Por número de transaccionies, el 42% de las compraventas se registraron en webs españolas y el 58% en webs del extranjero. Pero en términos de volumen de negocio, los internautas realizaron el 40,4% de sus gastos en webs españolas y el 46,6% en webs extranjeras.

COMPRAS EN LA UE

El volumen de negocio de las transacciones con origen en España y dirigidas hacia el exterior fue de 3.104,4 millones de euros, un 32,7% más que en el cuarto trimestre del año anterior. El peso del comercio electrónico en términos de gasto con webs de fuera de la Unión Europea es pequeño. La estadística de la CNMC muestra que el 93,4% de las compras desde España hacia el exterior se dirigen a la Unión Europea, seguidas de Estados Unidos (3%). Las compras en las webs asiáticas son más elevadas en número de transacciones que en volumen, pero siguen siendo poco importantes comparadas con las hechas en la UE.

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VENTAS EN EL EXTERIOR

Una asignatura pendiente es la venta de las webs españolas en el exterior. Alcanzó una facturación de 863,2 millones de euros en el cuarto trimestre, el 11,7% más que en el cuarto trimestre del año anterior. El 72,4% de las compras desde el exterior provienen de la Unión Europea. Como elemento positivo, las compras hechas en España a webs españolas aumentaron el 22,4% interanual, hasta los 2.688,4 millones de euros. Los consumidores españoles prefieren comprar en webs españolas y europeas.

COMPRADORES DE INTERNET

Según el el e-Shopper Barometer, realizado DPDgroup, una de las mayores redes internacionales de transporte a la que pertenece Seur, una de cada 10 compras en Europa se hace ya ‘on line’. Aunque el 85% de estas compras en internet las hacen los compradores habituales, con una media de 43 acciones de compra al año. Con el paso de los años, la mayoría de los compradores se canalizarán a través del comercio electrónico.

Según el el e-Shopper Barometer, realizado DPDgroup, una de las mayores redes internacionales de transporte a la que pertenece Seur, una de cada 10 compras en Europa se hace ya ‘on line’. Aunque el 85% de estas compras en internet las hacen los grandes compradores, con una media de 43 acciones de compra al año.

Fuente: El Periódico

Devolución de productos en una tienda online

Cuando ponemos en marcha una tienda online para uno de nuestros clientes le asesoramos en cómo se ha de devolver un producto en una tienda online. Es lo que se conoce como derecho de desistimiento.

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En España el comercio minorista se rige por la Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista, reformada por la Ley 1/2010, de 1 de marzo, de reforma de la Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista. El derecho de desistimiento se legisla únicamente en la primera.

Hemos de tener en cuenta:

  • El plazo para solicitar la devolución es de un mínimo de 7 días desde la recepción del producto.
  • El cliente debe comunicar su intención de devolver el producto al vendedor.
  • El cliente puede desistir de su compra libremente y sin motivo.
  • No se puede penalizar al cliente por devolver su pedido.
  • El comprador deberá satisfacer los gastos directos de devolución.
  • El comprador deberá indemnizar los desperfectos del objeto de la compra.

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La política de devolución la marca el vendedor, pudiendo mejorar las condiciones expuestas, pero bajo ningún concepto pueden ser contrarias. Por último reproduzco los artículos en los que se legisla el derecho de desistimiento.

Artículo 10. Derecho de desistimiento.

1. Cuando en el ejercicio de un derecho previamente reconocido se proceda a la devolución de un producto, el comprador no tendrá obligación de indemnizar al vendedor por el desgaste o deterioro del mismo debido exclusivamente a su prueba para tomar una decisión sobre su adquisición definitiva sin alterar las condiciones del producto en el momento de la entrega. Se prohíbe al vendedor exigir anticipo de pago o prestación de garantías, incluso la aceptación de efectos que garanticen un eventual resarcimiento en su favor para el caso de que se devuelva la mercancía.

2. Caso de no haberse fijado el plazo, dentro del cual el comprador podrá desistir del contrato, aquél será de siete días.

Artículo 42. Prohibición de envíos no solicitados.

1. Queda prohibido enviar al consumidor o usuario artículos o mercancías no pedidas por él al comerciante, exceptuándose las muestras comerciales. En caso de que así se haga, y sin perjuicio de la infracción que ello suponga, el receptor de tales artículos no estará obligado a su devolución, ni podrá reclamársele el precio.

Caso de que decida devolverlo no deberá indemnizar por los daños o deméritos sufridos por el producto.

2. No será de aplicación lo dispuesto en el párrafo anterior cuando sea evidente que el envío se debía a un error, ya que tenía la finalidad de responder a una demanda que, en realidad, no se había producido. En este caso, el receptor deberá guardarlo a disposición del vendedor durante un mes desde que comunique la recepción errónea del objeto, teniendo derecho a retenerlo hasta ser indemnizado con una cantidad igual al 10 por 100 de su valor en venta o hacerlo suyo definitivamente, si esta indemnización no le fuera satisfecha en el plazo antes indicado.

Artículo 44. Derecho de desistimiento.

1. El comprador podrá desistir libremente del contrato dentro del plazo de siete días contados desde la fecha de recepción del producto.

En el caso de que la adquisición del producto se efectuase mediante un acuerdo de crédito, el desistimiento del contrato principal implicará la resolución de aquél.

2. El ejercicio del derecho o desistimiento no estará sujeto a formalidad alguna, bastando que se acredite, en cualquier forma admitida en Derecho.

3. El derecho de desistimiento del comprador no puede implicar la imposición de penalidad alguna, si bien, el comprador deberá satisfacer los gastos directos de devolución y, en su caso, indemnizar los desperfectos del objeto de la compra.

Artículo 45. Excepciones al derecho de desistimiento.

Lo dispuesto en el artículo anterior no será de aplicación a los siguientes supuestos:

1) A las transacciones de valores mobiliarios y otros productos cuyo precio esté sujeto a fluctuaciones de un mercado no controlado por el proveedor.

2) A los contratos celebrados con intervención de fedatario público.

3) Tampoco se extenderá el derecho de desistimiento, salvo pacto en contrario, a las ventas de objetos que puedan ser reproducidos o copiados con carácter inmediato, que se destinen a la higiene corporal o que, en razón de su naturaleza, no puedan ser devueltos.

Fuente: Amarganz

Tras diez años de teletrabajo, esto puedo decir sobre los mitos y realidad de trabajar desde casa

“¿Trabajas desde casa? ¿Pero eso se puede hacer? ¿Y te pasas en pijama todo el día? Qué genial, así no tienes que madrugar y puedes hacer lo que te dé la gana”. Si alguno teletrabajáis o sois freelance, es probable que hayáis escuchado esas frases más de una vez cuando explicáis a qué os dedicáis. El teletrabajo en España es todavía un concepto un poco exótico, y aunque cada vez se va extendiendo más, perviven aún bastantes mitos erróneos e ideas preconcebidas que no siempre se ajustan a la realidad.

En España, según datos del Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo, un 6,6% de la población ocupada en 2015 trabajaba desde casa, ya fuera ocasional o diariamente, y esos datos habían caído con respecto al máximo alcanzado en 2013, de un 7,5%. Nosotros hemos querido conocer cómo es la experiencia de esas personas que practican el teletrabajo, y hasta qué punto estamos equivocados sobre lo que significa trabajar desde casa.

De qué hablamos al hablar de teletrabajo

En 2012, el proyecto Teledislab de la Fundación ONCE y la Fundación Universia, que buscaba fomentar la integración laboral de personas con discapacidad a través de las tecnologías de la información y la comunicación, elaboró un Libro Blanco del Teletrabajo que apuntaba cuál es el marco legal en España para ejercerlo (Real Decreto Ley 3/2012, que modifica el artículo 13 del Estatuto de los Trabajadores) y qué se entendía por teletrabajo.

El Acuerdo Marco Europeo sobre este asunto lo describe como un tipo de prestación, que utiliza las tecnologías de la información y la comunicación on line con el empleador y/o el cliente, y se realiza desde lugares remotos o alejados de la empresa u organización, con la que se tiene vínculos contractuales. Es una opción que busca una mejor conciliación de la vida laboral y familiar y que fomenta que el trabajador cumpla unos objetivos, ¿pero cómo es la realidad del trabajo desde casa?

Las ideas preconcebidas más comunes

“Seguro que desde casa trabajas menos”

“Creo que la gente tiene dos ideas preconcebidas principales. Una, desde casa no se trabaja. Mucha gente dice “qué bien, si no está mirando el jefe, no trabajarás mucho”, se explica Iván López, desarrollador informático, que trabaja desde España para una empresa con sede en Estados Unidos. También Inma Bermejo, diseñadora gráfica, coincide en que es uno de los mitos más habituales:

“En general, parece que la gente piensa que es menos trabajo si estás en casa. A algunos les cuesta entender que puedes estar estresado o tener un día muy malo si trabajas a distancia. También es frecuente que asuman que estás disponible durante tu horario de trabajo para “hacer alguna cosa” en casa o ir al banco, y similares. Pero eso no es teletrabajo, es multitarea, u horarios flexibles”.

Todos los entrevistados para este reportaje coinciden en que uno de los grandes peligros del teletrabajo es que nunca terminen de trabajar. Maria Santonja trabaja en la formación online y cuenta que “siempre digo que, desde que curro por mi cuenta, no siento que existan los lunes. Ahora bien, tampoco los viernes. Yo trabajo todos los días aunque sea en finde, y si tengo que parar un martes, paro”. Iván reconoce que, entre los aspectos negativos del teletrabajo, está que “requiere mucha más disciplina y autocontrol. Estás muy cerca de la cocina, por lo que es muy fácil dar paseos de vez en cuando a picar algo. También es fácil perder la noción del tiempo y darte cuenta, a las 21 de la noche, que hacía unas cuantas horas que deberías haber dejado de trabajar”.

Ese riesgo se amplía si ocurre lo que comenta Valentina Morillo, que se dedica a la comunicación digital: “cada cliente piensa que solo trabajas para él/ella, y como te llaman al móvil, lo hacen a cualquier hora y te fastidian todos los horarios y plannings“. Que puedas acabar trabajando todo el día entronca con otro mito del teletrabajo que es, al mismo tiempo, uno de los primeros puntos que quienes se dedican a él tienen que gestionar: tener una rutina.

“No tienes que madrugar, qué bien”

En un artículo sobre teletrabajo publicado en El economista, Arancha de las Heras, directora general del Centro de Estudios Financieros, explicaba que “aunque teletrabajar nos remita instantáneamente a un ideal de flexibilidad absoluta en el que cada empleado hace y deshace a su antojo, lo cierto es que para que sea efectivo el teletrabajo dista mucho de ser así. Y es que no se puede pasar de trabajar en una oficina a hacerlo en el propio domicilio sin adoptar algunas medidas”.

Entre ellas figura marcarse una rutina, un horario de trabajo. Inma, por ejemplo, tiene su día perfectamente organizado. “Sí tengo un horario fijo que trato de respetar al máximo. Dos tipos de horario en realidad, uno de mañana y tarde, y otro sólo de mañana. Los combino según me conviene cada semana”, explica, y pasa a detallar que “me levanto a las 6.50, desayuno y me visto como si fuera a salir. Excepto las zapatillas de casa, que me las permito. Empiezo a trabajar a las 7:30 e intento no comunicarme con la oficina hasta las 10 o 10:30, ya que ésas son mis horas más productivas. A partir de esa hora, hago un breve descanso y suelo poner las reuniones”.

En el teletrabajo, es importante tener unos horarios de trabajo definidos y una rutina

Esas reuniones son virtuales, a través de Hangouts o de Slack, una herramienta de mensajería instantánea que se utiliza en lugar del e-mail. “Puedo seguir trabajando hasta las 14:30 y terminar, o bien cortar a las 12:30 para ir al gimnasio, hacer la comida y demás, y volver a trabajar de 16:30 a 18.30. En este último tramo intento de nuevo no tener comunicación para centrarme en tareas que necesitan más foco”, continúa explicando. Su jornada se cierra con un pequeño diario en el que resume lo más relevante y organiza las tareas del día siguiente.

Iván, por su parte, señala que “intento hacer siempre el mismo horario fijo y que sea siempre dentro mi zona horaria. En la actualidad estoy trabajando para un cliente que está en Nueva York, así que estamos a seis horas de diferencia, por lo que a veces debo tener cierta flexibilidad para hacer una reunión cuando es un poco tarde en España”. Esa flexibilidad que permite el teletrabajo también está presente en la planificación del día de Valentina:

“Tengo un horario de 8 a 15, de lunes a viernes siempre. Cuando tengo trabajo extra, trabajo dos horas por la tarde, pero me gusta, ya que puedo, hacerlo intensivo. Y, ya que puedo gestionarlo, si necesito mañanas libres, trabajo varias tardes. De todas formas, ya que estoy en casa, siempre suelo volver al ordenador fuera de “mi horario” y también suelo adelantar cosas los sábados por la mañana”.

“¿A que trabajas en pijama?”

Asociadas a todas estas ideas de que si trabajas en casa tienes tiempo para hacer otras cosas, o “das el callo” menos o puedes dormir todo lo que quieras, está la clásica pregunta de “¿trabajas en pijama?”. “La realidad es que no, al menos yo no lo hago. Yo por las mañana me cambio y trabajo con ropa cómoda, pero nunca en pijama”, responde Iván.

Sin embargo, Valentina reconoce que sí lo hace, aunque tiene truco: “me levanto y me ducho, pero me pongo otro pijama”, dice entre risas.

Lo mejor y lo peor del teletrabajo

Para quienes cambian ir todos los días a la oficina por trabajar desde casa, o en remoto, es una opción que tiene tanto sus ventajas como sus inconvenientes. Primero, a no ser que seas freelance, la empresa tiene que ofrecerte esa posibilidad y, en España, sólo un 16,2% de las empresas tenían, en 2012, empleados que realizaban, al menos, media jornada semanal en remoto. Ese mismo año, en la Unión Europea, un 56% de compañías con diez o más empleados daban esa opción.

Para los teletrabajadores, hay algunas claras ventajas. Iván apunta que, aunque esto difere según las personas, para él ha sido vital para su conciliación con su vida familiar: “ahora mis hijas no tienen que madrugar para ir al horario ampliado del colegio como pasaba antes. Ahora van a las 9 a la fila junto con sus amigas. También tengo la libertad de que, si un día no tienen clase o están malas, se pueden quedar en casa y yo las puedo cuidar y seguir trabajando”.

Iván añade que “otra ventaja es que, realmente, no tengo que trabajar desde casa. Lo único que necesito es una conexión a internet, por lo que si en algún momento necesito estar en otro sitio, puedo seguir trabajando sin ningún problema. Hay gente que lleva esto al extremo y va trabajando distintas temporadas en otros países”. Inma valora también las condiciones en las que trabaja y la calidad de vida que pueden darle:

“Para mí, lo mejor es el silencio. Y poder evitar interrupciones cuando lo necesitas. Y la posibilidad de elegir tu horario, dentro de unos límites razonables, para conciliar con la vida personal (…). Poder vivir donde quieras, trabajando para empresas de primer nivel, es lo mejor del teletrabajo en sí. Y diariamente ahorras mucho tiempo y dinero en desplazamientos”.

Las ventajas, sin embargo, pueden ser también riesgos encubiertos. “Mola porque no tengo horarios y tengo mucho tiempo libre”, apunta Valentina, que añade que “si bien es cierto que puedo gestionar mi tiempo, al final, siento que trabajo más horas que si fuera un horario fijo por cuenta ajena, porque también tienes la absurda culpabilidad de que siempre podrías estar adelantando algo, y a veces no desconectas”.

Estar fuera de la oficina, aunque los trabajadores se conecten a través de diversas herramientas, puede provocar también cierta sensación de aislamiento, que es algo que señala Inma: “lo peor es la falta de contacto con compañeros para “lo irrelevante”, la pausa del café. Estando a distancia, programas una reunión para un tema de trabajo concreto, pero no se estila tanto hacer un ‘café virtual'”.

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En ese aspecto, tanto la empresa como el trabajador tienen que poner de su parte para mantenerse en contacto. Y a éste, además, le vendrá bien un cambio de aires aprovechando la flexibilidad del teletrabajo. Iván señala que una buena manera de hacerlo es “salir de casa de vez en cuando. En mi caso, todos los meses asisto al menos a un meetup y también voy a trabajar al menos un día desde la oficina de mi anterior empresa. Me permite seguir en contacto con mis ex-compañeros (con los que guardo una excelente relación) y no estar siempre trabajando desde las mismas cuatro paredes”.

Los teletrabajadores que han participado en este reportaje coinciden en que esta modalidad laboral permite a las empresas contratar a los mejores, estén donde estén y mejora la calidad de vida de los empleados incluso si reparten su semana entre días de trabajo en la oficina y en casa. ¿Por qué, entonces, en España cuesta tanto que se implante de una manera un poco más habitual?

En su artículo en El economista, Arancha de las Heras señala que “tal vez, uno de los factores que más dificulte la expansión del teletrabajo en España sea una mentalidad, heredada de tiempos pasados, que prima la presencia del trabajador en su puesto de trabajo. Para implantar el teletrabajo es necesaria una cultura en la que prime el trabajo por objetivos y la confianza en el trabajador”.

Fuente: Xataka

Amazon purgará los productos falsificados para ganarse la confianza de las marcas

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Espoleada por las continuas acusaciones de no hacer lo suficiente para purgar los productos falsificados de sus estanterías virtuales, Amazon lanzará próximamente una ofensiva con el fin de purgar este tipo de artículos y ganarse la confianza de marcas molestas con sus actuales políticas o directamente reacias a vender sus productos a través de la compañía debido a la prevalencia de las falsificaciones.

La noticia ha sido confirmada por el gigante de las ventas online a la agencia de noticias Reuters, que arroja algo de luz sobre esta nueva iniciativa. Concretamente, Amazon permitirá a partir del mes que viene que cualquier marca registre su logo y propiedad intelectual para facilitar la retirada de las copias cuando estas sean señaladas por compañías afectadas o los compradores. Este programa se suma a otros como la iniciativa de transparencia de Amazon, que ofrece a las marcas asociadas la posibilidad de etiquetar sus paquetes con un código para que los consumidores puedan comprobar su autenticidad.

La desconfianza de algunas marcas hacia Amazon solo ha ido en aumento durante los últimos meses, hasta el punto de que varias de ellas han tomado medidas para prohibir la venta de sus productos por parte de vendedores ajenos ante la dificultad de distinguir los auténticos de las falsificaciones. Según señala Reuters, Amazon pretende asegurar a estas compañías que es un aliado y no una amenaza.

El registro de marcas de Amazon será ofrecido de forma gratuita y estará disponible inicialmente en Estados Unidos. Por el momento se desconoce cuándo llegará a otros países.

Aunque dista mucho de asemejarse al caso de AliExpress, donde en ocasiones lo difícil es encontrar un producto auténtico, Amazon tiene entre manos un problema bastante serio con las falsificaciones. Ropa, juguetes y productos electrónicos vendidos como legítimos no son tales, hasta el punto de que hace poco Apple afirmó en una demanda contra un fabricante de cargadores falsificados que el 90 por ciento de las unidades que adquirió en Amazon como parte de su investigación eran falsos, “mal construidos, con componentes de baja calidad, diseño defectuoso y con aislamiento eléctrico inadecuado”.

Fuente: EOL

Hacienda encima de la economía digital, la colaborativa y el marketing de afiliación

En plena era digital, cada vez surgen más negocios que operan exclusivamente a través de Internet, y la economía colaborativa ha entrado a formar parte de nuestro día a día. Ante esta nueva realidad, la Agencia Tributaria española ha empezado a tomar cartas en el asunto, y se ha marcado varias líneas de actuación para impulsar su control sobre estas actividades.

Así lo recoge el Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2017 publicado en el BOE. En él se explica que uno de los objetivos será el de analizar webs y redes sociales en busca de información de posibles fraudes al fisco, el endurecimiento del control de comercios digitales colaborando con otros países, y la supervisión de las comisiones por marketing de afiliación.

Las normas anunciadas también van a tener repercusión en la economía colaborativa, uno de los caballos de batalla en los que se están enfrentando los sectores más clásicos con las nuevas propuestas que basan sus actividades en la red.

Todas estas claves están recogidas en el BOE, y lo referente a la economía digital es sólo uno de los puntos dentro de un documento de 21 páginas. Por eso, para intentar profundizar en lo que atañe al mundo digital vamos a explorar qué es exactamente lo que dice el BOE para tratar de explicarlo después de manera que todos lo podamos entender

Internet, redes sociales y economía colaborativa

Según recoge el texto, “las posibilidades tecnológicas están dando lugar al desarrollo de nuevos modelos de negocio que suponen nuevos desafíos desde el punto de vista del control tributario”. En este contexto, la Agencia Tributaria ha definido tres nuevas operaciones con las que tratará de ampliar la información que tiene sobre quienes operan en este mundo digital.

ANÁLISIS Y EXPLOTACIÓN DE LA INFORMACIÓN DISPONIBLE EN INTERNET QUE PERMITA DESCUBRIR ACTIVIDADES O RENDIMIENTOS OCULTOS O EL TRÁFICO ILÍCITO DE BIENES.

En primer lugar, Hacienda revisará la información disponible en las páginas web de empresas y particulares para tratar de descubrir actividades ocultas que no se estén declarando. Por ejemplo, puede que estés tributando oficialmente por realizar ciertas operaciones concretas, pero que luego en tu página web dejes ver que haces muchas más cosas de las que declaras.

Pero este paso no es suficiente para tomarle el pulso a lo que se hace por Internet, razón por la que el texto recoge que se mejorarán las herramientas de la Inspección Tributaria, de manera que también puedan obtener información de las redes sociales sobre las actividades económicas que se realicen.

En un mundo en el que prácticamente todas las empresas que quieran estar actualizadas tienen una cuenta en Facebook, parece un paso lógico que estas cuentas se revisen junto a la información en el resto de Internet para tratar de descubrir cualquier tipo de operación que no esté siendo declarada.

ACTUACIONES DE CONTROL SOBRE AQUELLOS FABRICANTES O PRESTADORES DE SERVICIOS QUE COMERCIALICEN SUS BIENES O SERVICIOS A TRAVÉS DE INTERNET PARA GARANTIZAR LA ADECUADA TRIBUTACIÓN EN ESPAÑA DE LAS RENTAS GENERADAS EN LA ACTIVIDAD ECONÓMICA.

Lógicamente, cuando se pongan a revisar Internet y las redes sociales descubrirán una gran cantidad de empresas y personas físicas que están comercializando productos y servicios a través de estos medios y otras aplicaciones dedicadas. Es una de las patas fundamentales de lo que hoy conocemos como economía colaborativa, la cual lleva meses teniendo varias batallas legales.

De esta manera, Hacienda se mantiene al margen de lo que pueda ser legal e ilegal, y simplemente quiere asegurarse que quienes utilicen estas aplicaciones paguen los impuestos correspondientes. Esto se refiere tanto a si comercializas tu apartamento en Airbnb o prestas servicios a través de BlaBlaCar, la Agencia tributaria querrá saber si tributas adecuadamente por los beneficios que obtienes.

Comercio digital, marketing de afiliación y criptomonedas

La Agencia Tributaria también quiere aumentar el control sobre el comercio electrónico, que aunque ya lleva más de una década expandiéndose en nuestro país cada vez tiene más fuerza e impacto en la sociedad. Esto afectará tanto a las personas físicas que se dediquen a importar productos para revenderlos después en España como a las grandes empresas extranjeras que vendan sus productos directamente en nuestro país.

CONTROL DE LAS OPERACIONES DE IMPORTACIÓN ASOCIADAS A TRANSACCIONES DE COMERCIO ELECTRÓNICO.

Un mayor control de estas operaciones no sólo debería afectar a que se paguen los impuestos correspondientes por las operaciones a través de la red. También podría suponer el que se empiece a poner la lupa en los cada vez más grandes portales que vendan productos falsificados de otras marcas.

En cualquier caso, para que este control sea más efectivo se ha anunciado que se reforzarán las colaboraciones con las administraciones de otros países para mejorar el intercambio de información sobre las empresas que operen en España a través de la red. De esta manera será más fácil conocer los beneficios reales que obtienen, y se podrá saber si están pagando los impuestos que les corresponden, como pueden ser el IVA o Sociedades.

COLABORACIÓN CON LAS ADMINISTRACIONES TRIBUTARIAS DE OTROS PAÍSES PARA LA COMPROBACIÓN DE LOS BENEFICIOS OBTENIDOS POR LOS DISTINTOS AGENTES ECONÓMICOS QUE UTILIZAN INTERNET COMO MEDIO PARA PUBLICITAR BIENES Y SERVICIOS A TRAVÉS, POR EJEMPLO, DEL MARKETING DE AFILIACIÓN, DADO QUE LOS PRINCIPALES AFILIADORES DE PUBLICIDAD SON GRANDES EMPRESAS DE ÁMBITO TRANSNACIONAL CON SEDE FUERA DE NUESTRAS FRONTERAS.

Como leemos en este otro fragmento del Plan Anual publicado en el BOE, la Agencia Tributaria también va a poner la lupa sobre el denominado márketing de afiliación. Se trata de cuando una persona publicita o vende productos que no son suyos a cambio de una comisión fija o dependiente de los beneficios generados a la empresa dueña del producto.

El objetivo principal de este punto, tal y como explican, es el de tener un mayor control sobre las grandes multinacionales que dependen de este tipo de actividades, esas que se basan en el marketing de afiliación como pata fundamental para su negocio, facilitando el contacto entre las empresas que quieren publicitarse y los que estén dispuestos a hacerlo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que este tipo de comisiones es muy popular tanto entre bloggers como youtubers. El texto no se refiere a ellos ni deja ver que se les vaya a someter a un mayor control, pero el hecho de que toquen a las empresas intermediarias seguro que tiene repercusiones.

ANÁLISIS DE LOS NUEVOS MEDIOS DE PAGO QUE CADA VEZ CON MAYOR FUERZA SE ESTÁN IMPLANTANDO –CRIPTOMONEDA, PLATAFORMAS MEDIADORAS DE PAGO, PAGOS DESDE DISPOSITIVOS MÓVILES, ETC.–, YA QUE PUEDEN FACILITAR LA OPACIDAD DE LAS OPERACIONES.

Y el último punto no es ninguna medida, sino la Agencia Tributaria declarando que va a empezar a informarse sobre qué se cuece en los nuevos métodos de pago a través de la red. Van a informarse sobre el impacto que tienen criptomonedas como puedan ser el bitcoin, pero también de otros métodos más convencionales.

Por ejemplo también quieren estudiar a las “plataformas mediadoras de pagos” como puedan ser Paypal y compañía, así como a los “pagos desde dispositivos móviles”, otro de los sectores que está creciendo año a año con empresas tan importantes como Google, Apple o Samsung tratando de posicionarse en él.

El objetivo, como recoge el texto, es el de analizar estos métodos y recabar información sobre ellos. Hacienda sabe que pueden ser utilizados para realizar operaciones opacas, por lo que no sería de extrañar que durante este año o cuando publiquen un nuevo plan el año que viene empecemos a ver otras iniciativas con las que someter a u mayor control las operaciones que se realicen a través de ellos.

Fuente: Genbeta

7 tendencias en ecommerce para 2017 que deberías conocer

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Gracias al desarrollo tecnológico, el comercio electrónico se encuentra en plena efervescencia, creciendo a un ritmo imparable en todo el mundo y parece que este fenómeno no ha hecho nada más que empezar. Si tienes un negocio online, no puedes permitirte el lujo de mirar para otro. De hecho, tienes que estar muy atento y prepararte para las tendencias en ecommerce para 2017, todo apunta a que en muy poco tiempo viviremos cambios realmente interesantes.

Somos conscientes de que, al ser un sector tan cambiante la planificación es casi imposible pero, si quieres ir unos pasos por delante, a continuación te mostramos algunas de las principales tendencias que no puedes pasar por alto. ¡Allá vamos!

7 tendencias en ecommerce para 2017

1. Realidad virtual y realidad aumentada.

La realidad virtual y aumentada irrumpen en el comercio electrónico para llevar la experiencia de compra a otro nivel. El principal objetivo de la realidad virtual es la simplificación del proceso de compra, ofreciendo la experiencia de una tienda física, pero desde donde tú quieras a través de un casco o gafas de realidad que nos permitan navegar a través de una página web.

La realidad aumentada también es una estrategia que pretende revolucionar el proceso de compra de un usuario, pero, esta vez, a través de la realidad en 3D. Por ejemplo, podremos probar un coche antes de alquilarlo o cómo será el hotel que queremos reservar. A priori parece bastante útil, ¿verdad?

2. El mcommerce, ¡sí, sí, con “m”!

Países como China se están convirtiendo en auténticos referentes del mcommerce, donde el móvil se está convirtiendo en el principal protagonista de las ventas a través de Internet. Según el estudio Total Retail de la consultora PwC, en el año 2016 el 65% de la población china que realizan compras online a través de su dispositivo móvil, admitían que ya lo hacían al menos una vez al mes.

Debido a la fuerte tendencia de compra a través de estos dispositivos, son muchas las empresas que están centrando todos sus esfuerzos en optimizar al máximo su servicio para dispositivos móviles, con el propósito de ofrecer a sus clientes un servicio integral y mejorar su experiencia de usuario.

En comparación con el año 2015, la consultora PwC advierte también del gran aumento de las transacciones de pago a través de los teléfonos móviles. En tan solo un año, a nivel global, los consumidores que realizan pagos a través de su smartphone crecieron de un 8% a un 20%. En China el aumento es mucho más significativo, pasando del 18% al 43% de los usuarios.

3. Compras multicanal o showrooming y multidispositivos.

¿Te suena de algo el concepto showrooming? Seguramente este término no te resulte muy familiar, pero es muy probable que tú lo has hecho más de una vez: miras y pruebas el producto en una tienda física y terminas el proceso realizando la compra online, incluso a través de la página web de la competencia.

Cada vez este hábito es más común en los consumidores, por lo que muchas empresas ya están implementando verdaderas estrategias multicanal en sus negocios. Su principal objetivo: poder llegar a más clientes, ofrecerles diferentes puntos de venta e información más completa durante todo el proceso de compra. Esta forma de combinar varios formatos incluye la integración de tiendas físicas, online, redes sociales y diferentes dispositivos móviles.

Además de terminar el proceso de compra a través de una tienda online, los consumidores no lo hacen únicamente a través de un solo dispositivo. Por ello, si tienes un negocio online es importante conocer la importancia de cada dispositivo en la decisión final de compra y optimizar los procesos en cada uno de ellos.

4. Si es para hoy, mucho mejor.

Lo de esperar más de una semana para recibir un pedido se está convirtiendo en cosa del pasado, y la carrera por realizar una entrega en el menor tiempo posible no puede estar más reñida.

Amazon ha sido una de las empresas revolucionarias en implantar un sistema de entrega express en una hora Prime Now en Reino Unido y, cada vez, son más las que responden a esta estrategia de entregas inmediatas a través de sistemas como Click&Collect. Mediante esta opción, el usuario realiza la compra desde cualquier dispositivo y lo recoge en menos de 2 horas en la tienda física, ofreciendo también facilidades a la hora de realizar cambios o devoluciones.

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5. Muy importante: la seguridad de tus clientes

Según el Estudio sobre Comercio Electrónico B2C, el 69,6% de los compradores online afirman que la seguridad en el uso de datos personales a través de la red es un aspecto mejorable en las tiendas online. Actualmente, muchos consumidores son reacios a facilitar información personal o de pago a través de sitios web sin un certificado de seguridad SSL que garantiza la seguridad de sus datos o verifique el sitio web por el que están navegando.

Por esta razón, te recomendamos que instales un certificado SSL en tu sitio web. Es fácilmente reconocible por los usuarios y te aportará un plus de credibilidad a tu negocio. Las conexiones son seguras y las conversiones de tu sitio aumentarán como la espuma. Por cierto, si tu sitio web es un ecommerce, ¡ni te lo pienses, es imprescindible!

6. El futuro: los beacons.

Los beacons son unos pequeños transmisores que se instalan principalmente en locales comerciales que emiten señales, registran datos y se conectan con otros terminales mediante Bluetooth Low Energy (BLE).

Esta tecnología puede utilizarse para enviar notificaciones a consumidores que se encuentran próximos a un establecimiento, mensajes personalizados, ofertas o promociones. Eso sí, para que funcione, el usuario ha de tener descargado en su dispositivo móvil la app BACON y conectado el bluetooth.

Posiblemente sea una herramienta que revolucione el comercio móvil, sobre todo para el sector retail o comercio físico. Los establecimiento sabrán exactamente dónde se encuentran sus clientes y podrán comunicarse de manera mucho más personalizada con ellos, traduciéndose en una mayor fidelización y aumento de las ventas.

7. Geomarketing

Otra de las tendencias en ecommerce que pegarán fuertes en el año 2017 es el marketing geolocalizado o geomarketing. Esta herramienta permitirá a cualquier negocio conocer y utilizar datos geográficos y sociales de clientes o potenciales clientes, competencia o puntos de venta sobre un mapa digital.

El principal objetivo de esta técnica es disponer de la mayor información posible para conocer el mercado: quiénes son nuestros clientes, cuáles sus necesidades y por qué nos prefieren a nosotros o a la competencia. Teniendo así un amplio conocimiento del sector, podemos optimizar nuestra inversión en acciones de marketing, identificar oportunidades de expansión, ofrecer un servicio mucho más personalizado y una comunicación más estrecha con los clientes, mejorando la experiencia de usuario y fidelización.

Fuente: HostEurope

La otra cara del comercio online: pérdidas, cierres y poca rentabilidad para las pymes

  • Muchas empresas no son capaces de sobrevivir en Internet debido a los altos costes de ofrecer entrega y devolución gratuitas
  • “Los grandes te marcan la tendencia y la gente se acostumbran a un tipo de políticas que luego no quieren cambiar, y aunque las devoluciones penalizan mucho al comercio electrónico, es un servicio gratuito que tienes que dar al cliente para que te compre, aunque no salga rentable”
  • Los expertos recomiendan a las pymes no lanzar su propia web sin antes haber probado a vender a través de un marketplace

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¿La clave del éxito de la empresa del siglo XXI? La innovación, el comercio online e Internet. Según una encuesta sobre los hábitos de consumo en e-commerce realizada por Cuponation.es, el 61% de los españoles afirma haber realizado compras online al menos una vez al mes, mientras que el 26% compra por Internet al menos una vez a la semana.

Mientras las grandes empresas se pelean por conseguir el máximo beneficio en la era de la venta online, las pymes lo hacen por sobrevivir. Además de competir con la entrega exprés de los grandes, mantener la cercanía con el cliente y adaptar su catálogo, uno de sus mayores desafíos es ajustar sus precios de envío y devolución con los del sector. Aunque cada empresa tiene su propia política de envío, la actitud del consumidor con respecto al sector es cada vez más exigente, y busca en su compra online la opción más ventajosa de envío y devolución, sin tener en cuenta el coste que supone para la empresa.

“Las expectativas de los consumidores se han puesto por las nubes…y cuando discuto con ellos nuestra nueva estrategia para reducir las pérdidas y dejar de ofrecer devoluciones gratuitas, su cara lo dice todo, ya que no comprarían en una web que no proporciona ese servicio gratuito”, cuentan los Fletchers, un matrimonio que tiene dos tiendas de zapatos artesanales en Londres y abandonaron su site online por las pérdidas que originaban las devoluciones, según  declaraciones a The Guardian.

“Los grandes te marcan la tendencia y la gente se acostumbran a un tipo de políticas que luego no quieren cambiar, y aunque las devoluciones penalizan mucho al comercio electrónico, es un servicio gratuito que tienes que ofrecer para que el cliente te compre, aunque no salga rentable”, comenta Javier Galán, socio del grupo b2b, responsable de las webs de venta  materialescolar.es (para particulares) y 20milproductos.com (para empresas), que ofrecen entrega y devoluciones gratuitas. Aun así, cuentan con un mínimo de compra para particulares: “En la venta a particulares, como el manipulado es muy costoso, no servimos pedidos de menos de 29 euros”, comenta Galán.

Aunque reciben un bajo porcentaje de devoluciones (en torno al 3%), Galán reconoce el alto costo y baja rentabilidad de estas: “Una devolución cuesta el doble en transporte que una entrega, y aunque legalmente se pueden cobrar, nosotros las asumimos como costes de marketing”.

Empresas como Cyber Candy no han conseguido sobrevivir en Internet, y aunque esta tienda de dulces de todo el mundo surgió como online, ha tenido que cambiar los ordenadores y embalajes por cajas registradoras y bolsas de compra, al trasladarse a la tienda física. “Es curioso que empezáramos como una empresa de Internet y ahora no tengamos presencia en la web en absoluto”, comenta su creadora, Margaret Morrison a The Guardian, a la vez que admite que una de las causas de su cierre se debe a la alta demanda de entrega gratuita.

Empresas españolas como Blanco, que ha sido noticia estas semanas por su inminente liquidación, no barajaban la entrega online gratuita, salvo que se superarase el importe de 50 euros, o 30 en algunas ocasiones especiales. “ Recibíamos, aproximadamente un 30% de devoluciones”, comenta un representante de la firma que prefiere no revelar su identidad. Aunque en este caso la devolución era asumida por parte del cliente, “la rentabilidad es relativa, y depende tanto del volumen total de compras como del ticket medio o el lugar de envío -Canarias, por ejemplo, no es nada rentable-“, dice.

Aunque por distintas circunstancias, Sony también hizo un amago de pasarse al comercio electrónico, luego retrocedió, y ahora solo vende a través de distintos centros de distribución, como El Corte Inglés o Amazon. “Abrimos la tienda online para ofrecer un servicio de personalización de ordenadores, que no podíamos ofrecer en tienda física, y la cerramos cuando se acabó ese servicio”, comenta Jorge Gallego, director de comunicación de Sony. La global tecnológica decidió centrar sus esfuerzos en distribuir a toda la Península y, tal como afirma Gallego, “No queríamos hacerle competencia a la distribución”.

La clave para subsistir

“En el entorno en el que nos movemos ahora, con la importancia del comercio electrónico y la competencia global, las nuevas empresas necesitan ofrecer un servicio y producto diferenciado para poder competir”, afirma José Luis Zimmermann, director general de ADIGITAL (Asociación Española de Economía Digital). Y explica que para empresas con poco margen y mucho impacto, la entrega y devolución gratuita pueden ser rentables aunque de primeras “no salgan las cuentas”, mientras que para las empresas con márgenes pequeños y poco impacto, no. “Si vendes un mismo producto que otra gran empresa y no ofreces entrega gratuita, una mayor confianza o calidad de servicio, es muy difícil triunfar”, comenta el experto con respecto a la necesidad de la especialización. Esto mismo es corroborado por Galán, que insta la necesidad de adaptarse a las políticas de las grandes y enfatiza la importancia de reducir las devoluciones: “Lo importante es trabajar mucho en que la gente no devuelva, que reciban exactamente lo que piden y en buenas condiciones. Para ello, el catálogo online debe estar muy bien explicado para que el usuario compre lo que realmente busca, y el proceso del embalaje y el transporte sean perfectos”.

Las grandes empresas cuentan, dependiendo de cada sector, con un importante volumen de envíos y devoluciones a los que tienen que hacer frente total o parcialmente. Según Zimmermann, esto es posible y rentable gracias a la economía de escala, pues “No es lo mismo hacer 10 pedidos o 10 devoluciones que un millón, en cuando al coste individual por cada uno”.

Y entonces, ¿qué hace una empresa que está empezando? “Vender su producto a través de un marketplace, como Amazon o ebay, que aunque pierda algo de margen de beneficio al principio, consigue darlse a conocer y tener un espacio de venta. Más adelante, la empresa puede probar a abrir su propia web y vender desde ahí, poco a poco”, comenta.

Fuente: ElDiario.es